Reconciliar – Construyendo puentes

Creo que el mayor problema de las personas son los malos entendidos. Toda discusión empieza por un malentendido. Pensar y dar por sentado que el otro va a actuar de determinada manera, suponer que tiene determinado pensamiento, creer que sus diferencias no son compatibles con nosotros. Una sucesión de dimes y diretes que se agranda a cada palabra y que no sabemos cómo frenar.

Nos enseñan cómo confrontar, cómo debatir, cómo exponer nuestras opiniones pero no nos enseñan cómo reconciliar, cómo perdonar, cómo pedir perdón. Entonces vamos por la vida a los golpes, relacionándonos de la manera en que nos salga, tropezando con nuestros prejuicios y con escases  de tolerancia hacia lo distinto.

Como toda práctica, hay algunos que aprender más rápido que otros,  a vivir en armonía. Incluso hay personas especiales que nacen con un don extraordinario de mediador que desde muy chiquitos logran rescatarnos de nuestro  torbellino de confusiones. Abrazar su vida nos salva.

Pero llega un momento, quizás con un poco de experiencia vivida y algunas heridas en el corazón, en el que te das cuenta que a los malos entendidos o los dominás o ellos te dominan a vos. Te hacés consiente de que no podés seguir echando culpas o adjudicándole características o decisiones a los demás que son producto de tu imaginación.

Cambiar de perspectiva, sólo eso se necesita para empezar. Entender que todo lo que sucede tiene una razón de ser y muchas veces son desconocidos los motivos por las cuales otras personas son o actúan de determinada manera. Abrazar las diferencias, enriquecernos con lo que no somos o no conocemos para así crecer más fuertes. Tenerle paciencia a la vida y a los demás; aceptar el ritmo ajeno de vivir sin pretender amoldar a todo el mundo a nuestro mundo.

No es fácil, no es rápido y no es cómodo. Comenzar a transitar esta elección implica asumir culpas propias, hacernos cargo de nuestros errores y salir de ese lugar seguro que fuimos creando a lo largo de nuestra vida. Es un compromiso diario que requiere de sacrificio y de entrega. Dejar caer los muros para permitirle al afuera entrar. Una promesa de un mundo mejor que se renueva segundo a segundo. A fin de cuentas, en esta gran batalla, tenemos que luchar con nuestra naturaleza de guerrero, esa que busca siempre la confrontación. Hay que dejar al pacífico que llevamos dentro que gane,  evolucione y construya puentes con el exterior.

Construir puentes, que construyen lazos, que nos acercan a los demás y nos hacen ser mejor.

 

S.

Imagen

Anuncios

Un comentario en “Reconciliar – Construyendo puentes

  1. pablo dijo:

    Muy buena reflexión sol, aprender que los demás no son como uno quiere es difícil y mas entender que algunos necesariamente deben alejarse y otros acercarse, el perdón es salud pero no implica necesariamente lazos…, por otro lado, con construir puentes no vasta, también hay que avanzar sobre ellos, transitarlos, intuyo por o que escribís que los demás cruzan… y vos, vos salís a el exterior o él solo viene a vos… a veces el miedo no nos deja cruzarlos… se nota que tenes ganas de cruzar, me gusta la gente que quiere crecer…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s