A la distancia

Te miro como si el tiempo no hubiera pasado, como si en tu mirada pudiera encontrar a la persona que conocí. Te escucho y voy contando los abrazos que me hubieran gustado darte, los momentos en los que hubiera querido estar. Pero acá me ves otra vez, tan igual y tan distinta a la vez. Dejando muchas heridas y fantasmas atrás, porque hoy soy lo suficientemente fuerte para quererte de nuevo. Estoy lista para aprender y para enseñar porque me hago cargo de mis experiencias y acepto las tuyas. Voy surfeando entre los temas imposibles de saltear, de las opiniones y contradicciones que nos fueron formando. Me reconozco en tus argumentos y tus decisiones se vuelven un refugio, en donde alzar la bandera de lo compartido. Respiro tranquila, las diferencias no pudieron contra nosotros. No te perdí si aún puedo encontrarte en cualquier lugar del planeta y sentirte así de cerca. No ganó la distancia si aún puedo perder la noción del tiempo cuando estoy con vos.

Volver a las raíces, a lo conocido. Un lugar seguro donde nadie juzga, nadie compite, nadie envidia. Sentir que podes avanzar a la par o a contramano, pero siempre para adelante. Siempre deseando que a tu lado o a lo lejos esa persona pueda progresar.

Eso es amar a la distancia, ese es el amor más puro. Cuando caen  todos los deseos egoístas. Y la felicidad del otro pasa a ser una prioridad que no interfiere con tus prioridades. Es un sentimiento que te llena el alma y que transforma las despedidas en posibles reencuentros y la lejanía tan sólo en una circunstancia.

Es tan difícil encontrar gente genuina que no especule con la información que le das. Es tan relajante bajar las barreras y dejarlos entrar. Porque en un mundo tan superficial y cambiante, aferrarse a lo real se convierte en cuestión de supervivencia.

Hay palabras que lastiman y hay palabras que sanan. Hay charlas que acortan distancias y otras que las refuerzan. Tengo un torbellino de sentimientos en este momento pero la mayoría son buenos. El saldo es positivo. En el camino dejamos muchas cosas que no sé si algún día vamos a poder recuperar. Pero aún si esta es una nueva despedida, se que el día que te vuelva a encontrar voy a sentirte igual. Voy a poder llamarte de la misma manera, voy a poder ser cómplice de tus anécdotas.  Voy a sentir que en algún lugar en el medio entre vos y yo todavía puedo decirte “amigo”.

S.

I still have the hug I couldn’t give you before.

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